miércoles, 27 de julio de 2011

Santiago Auserón

Los músicos autores estamos siendo dañados por la actual crisis de la SGAE en varios aspectos: el posible desvío de fondos en gran cuantía, la gestión orientada hacia inversiones distintas a los fines de la sociedad, el ejercicio de su influencia política en la aprobación de una legislación muy discutida acerca del canon digital. Todo ello está fomentando un peligroso resentimiento de la ciudadanía contra la obra artística, que deriva de los abusos acumulados por la industria cultural y mediática a lo largo de su historia.

La gestión de la SGAE, en vez de independizarse de dicha industria, se ha convertido en su aliada: mientras pactaba tratos de favor con las grandes corporaciones, buscaba apoyo legislativo para ejercer un control férreo sobre los usos particulares de la obras. Así ha conducido a un punto extremo el enfrentamiento de los autores con la opinión pública. Una parte de ella percibe a los artistas como favoritos del poder mediático y se alegra del cambio de suerte que conllevan las nuevas tecnologías.