En los medios se ha hablado mucho de Marxophone y Nacho Vegas, pero el ex-Sexy Sadie Miki Serra también está licenciando con "copyleft", siguiendo la estela de pioneros como Kerobia o Lamundial.net.
Primero han empezado a colapsar económicamente las discográficas por no saber que hacer al no venderse ya masivamente soportes físicos, aunque hay gente como Producciones Doradas o Autoreverse que ya han entendido la importancia de la red y el "copyleft" para la música.
Primero han empezado a colapsar económicamente las discográficas por no saber que hacer al no venderse ya masivamente soportes físicos, aunque hay gente como Producciones Doradas o Autoreverse que ya han entendido la importancia de la red y el "copyleft" para la música.
Pues bien, ahora le toca redefinirse a las editoriales musicales, entidades semi-desconocidas pero que es donde reside el verdadero negocio relacionado con la creación musical y los derechos de autor.
El uso masivo de "copyleft" haría que se tambaleara el modelo de negocio de las editoriales por un lado y de las entidades de gestión por otro, ya que muchos autores ya "liberan" via Creative Commons muchos de los usos de sus temas (libre distribución de éstos en la red, como mínimo).
Esto tiene el "efecto colateral" de que las entidades no puedan recaudar derechos de autor en muchos supuestos para las editoriales musicales (y para los autores, claro, lo que les deje la editorial según el contrato que hayan firmado), con lo que la cuenta de resultados se va a ver resentida, de manera casi proporcional a como se optimiza la difusión de la obra del autor en la red.
Se vislumbra ya una verdadera redistribución en los derechos de autor y la propiedad intelectual asociada a la música, y además posible desde fuera de discográficas y editoriales musicales tradicionales, la de "todos los derechos reservados". Posible desde la independencia, tal y como se entendía hace unos lustros.
¿Vuelve de verdad el DIY? ¿que pasará en un futuro? el uso del "copyleft" lo dirá.
El uso masivo de "copyleft" haría que se tambaleara el modelo de negocio de las editoriales por un lado y de las entidades de gestión por otro, ya que muchos autores ya "liberan" via Creative Commons muchos de los usos de sus temas (libre distribución de éstos en la red, como mínimo).
Esto tiene el "efecto colateral" de que las entidades no puedan recaudar derechos de autor en muchos supuestos para las editoriales musicales (y para los autores, claro, lo que les deje la editorial según el contrato que hayan firmado), con lo que la cuenta de resultados se va a ver resentida, de manera casi proporcional a como se optimiza la difusión de la obra del autor en la red.
Se vislumbra ya una verdadera redistribución en los derechos de autor y la propiedad intelectual asociada a la música, y además posible desde fuera de discográficas y editoriales musicales tradicionales, la de "todos los derechos reservados". Posible desde la independencia, tal y como se entendía hace unos lustros.
¿Vuelve de verdad el DIY? ¿que pasará en un futuro? el uso del "copyleft" lo dirá.
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