martes, 22 de junio de 2010

Procesos de radicalización en la UE

(...)No se sabe bien cómo, pero resulta que la Unión Europea, sin gran discusión, aprobó el pasado mes de abril un sorprendente acuerdo para el "uso de un instrumento estandarizado, multidimensional, semiestructurado para reunir y procesar información sobre procesos de radicalización en la UE". La voz de alarma la ha dado www.statewatch.org, con mucha razón. ¿Desde cuándo las opiniones radicales en Europa han pasado a ser objeto de vigilancia policial? ¿Acaso desde que ha comenzado la crisis económica?

"Las opiniones radicales son las partidarias de reformas extremas, especialmente en el sentido democrático", según el diccionario, y la historia, sería peor sin los radicales. Lo más curioso es que el acuerdo europeo se basó en un estudio previo que hablaba de "reunir información sobre procesos de radicalización violenta". Por el camino, ha desaparecido la violencia y ha quedado la "radicalización", formulada de manera tan ambigua que puede afectar a personas que se están radicalizando a la hora de pedir cambios estructurales, pero que no defienden la violencia. 

El documento intenta aclarar que se trata, sobre todo, de opiniones de "activistas políticos de extrema izquierda, extrema derecha, islamistas, nacionalistas, antiglobalización". ¿Quién decidirá en qué consiste tener opiniones radicales antiglobalización? ¿Qué es para ese fichero una opinión radical islamista? Hacer las cosas así es indigno de la UE y transmite a los ciudadanos un mensaje atemorizador. Parece como si los dirigentes creyeran que vienen épocas duras y se estuvieran preparando, sin calibrar muy bien lo que están poniendo en marcha.

1 comentario:

Anónimo dijo...

siempre me pareció que la 'antiglobalización' era un poco de izquierdas, o es que desde los media se entendió que la antiglobalización era una consecuencia del fin de la historia...