jueves, 10 de junio de 2010

El imperio del diagnóstico o la diversidad sexual

Minusvalía física, enfermedad (mental, somática, orgánica), trastorno, disforia, desequilibrio, afección, comportamiento atípico, desviación, patología. El discurso biomédico utiliza estos adjetivos para “explicar” las identidades de género diversas. Y la teórica Judith Butler dice que “si queremos intervenir en las escenas médicas, psicológicas o legales (…) necesitamos primero expropiar a los discursos de autoridad su poder establecido y unilateral”.

Del 4 al 6 de junio casi 700 activistas e investigadores trans de los cinco continentes se reunieron en la Universidad de Barcelona en el primer congreso mundial de la historia sobre identidad de género y derechos humanos. De este evento nacerá una red global de colectivos trans que luchan contra el falso paradigma de que la transexualidad es una enfermedad y exigen una atención sanitaria por la vía pública. Cinco mesas de trabajo (sobre salud, violencia y criminalización, discriminación legal y laboral, red global y migraciones) han servido para elaborar una lista de principios que podría servir para una nueva declaración mundial destinada a todos los países, organismos internacionales, y ONG.