Este proyecto parte de otro anterior, “Mujeres Horizontales”, que surgió hace unos años cuando un buen día me pregunté qué sería de mi nutrida vida sexual cuando fuera vieja. Comencé a pensar acerca de lo desequilibrado que está el tema de la prostitución en el sentido de a quién se ofrece, a quién está dirigida. Un hombre, independientemente de su tendencia sexual, tiene siempre a su disposición un amplio abanico de ofertas sexuales; si quiere echar un polvo lo consigue pagando, si quiere que se la chupen o le enculen o que simplemente le hagan compañía, paga y lo tiene.
Una mujer en cambio lo tiene mucho más difícil en todos los sentidos, más aún si lo que quiere es sexo con algo que no sea un latin lover, un gigoló o un stripper. De pronto tuve una especie de iluminación y me visualicé a mí misma abriendo un mercado nuevo hasta entonces completamente inexplorado (ilusa de mí): la prostitución para lesbianas. De modo que en un principio, “Mujeres Horizontales” fue creado como un proyecto empresarial de servicios sexuales de mujeres para mujeres. Fue un fracaso. Cuando lo concebí olvidé dos cosas importantes: Uno, las bolleras (esas que yo creía clientas potenciales) no follan, hacen el amor; dos, para una bollera (y una mujer en general) pagar por sexo es humillante.
Las feministoides se me echaron encima (“qué barbaridad, la explotación de la mujer de la mano de otra mujer”), apenas tuve clientas, y el e-mail que utilizaba para realizar los contactos se me convirtió de la noche a la mañana en un consultorio sentimental (“mi marido no me come el coño”, “quiero probar con una mujer pero no me atrevo”, “quiero ver a mi mujer follando con otra mujer pero no sé cómo hacerlo”, “cuéntame cosas de ti a ver si me decido”, etc, etc). Al final me cansé y pasé de seguir con aquello que no me conducía a ninguna parte, mucho menos a enriquecerme y vivir de mi coño (motivación inicial).
Ahora pretendo retomar el proyecto pero de una forma diferente, más sencilla, más atractiva y enfocada no únicamente al bollerío mayoritario sino a toda aquella persona que desee follar o jugar conmigo o con alguna de las otras personas que decidan participar en el proyecto.
En este apartado de pornoterrorismo.com se pueden ver vídeos y fotos de lxs perrxs, saber qué ofrecen y qué cobran por sus servicios y contactar para pedir una cita. Así de simple: ves la carne, te enteras de lo que puedes hacer con ella y lo que has de pagar a cambio y FOLLAS, JUEGAS, TE DIVIERTES.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada