
Hace bastante tiempo me prestaron un libro sorprendente y muy muy divertido,
Adios Sherezade, del autor de novela negra
Donald E. Westlake, el hombre de los mil y un pseudónimos. La obra trata de la progresiva locura que se va apoderando de un escritor de segunda fila, que intenta ganarse la vida escribiendo novela erótica y pornográfica, y que cuenta con un trepidante final totalmente desternillante, se lo aseguro. Les cuento todo esto porque he recordado hace poco eso libro. El caso es que un gran amigo mío ha tenido durante toda su vida oficios muy variados... así, a bote pronto, me vienen ahora a la cabeza monitor en pisos de yonquis, maquetador de revistas, doblador, restaurador de muebles antiguos, ha tenido invernaderos, gallinas, una empresa de conservas ecológicas, fabrica de cerveza artesanal... y creo que me dejo la mitad de otros trabajos, igual o más pintorescos.
En la actualidad ha conseguido un trabajo que ya es de nota, y por el que le envidio secretamente desde hace tiempo, ya que para mí sería bastante parecido a vivir lo que el protagonista de
Adios Sherezade. Su actual medio de vida es traducir lo que yo llamaba -puede que debido a mis prejuicios- novela
rosa, que por lo que él me relata, tiene unos argumentos y unos títulos que son la monda ("Arrastrada al Altar" es uno de mis favoritos). La completa y exhaustiva
entrada en Wikipedia sobre novela
rosa habla en realidad de novela
romántica, ya que parece ser era el término preferido por
Guillermo Cabrera-Infante, seguidor declarado de la todopoderosa
Corín Tellado. Ah, les aclaro ya el misterio, la foto que ilustra el artículo es una foto de la entrada de la
Wikipedia de
Corín Tellado, que me tiene loco (parece sacada del
Glayiu).
Recientemente pude juntarme con mi amigo, e interrogarle intensamente sobre el tipo de productos que traduce, verdaderos super-ventas en un montón de países... porque, si hablamos de novela romántica (reniego ya del término despectivo "rosa"), hay que tener presentes algunas cosas, por ejemplo estos datos importantes:
(...)la novela romántica supuso en 2006 un 6% del mercado español (con una subida de 1,8 puntos con respecto al 2005), igualando a los libros de Ciencia Ficción y siete veces por encima de los libros de terror. Tiene las tiradas más altas de nuestra narrativa, duplicando al siguiente género en número y mueve una facturación de más de 34 millones de euros anuales. El cuanto al perfil del lector hay que destacar que el 50% se sitúa entre 18 y 29 años. El 30%, entre 30 y 45, lo que implica a un público joven alejado del tópico que suele tenerse. No está nada mal, y parece que hay gente empeñada en la dignificación de este género, como demuestra la organización en Sevilla el año pasado de las
Primeras Jornadas sobre Novela Romántica. Les pego uno de los puntos más
calientes de las conclusiones que se acordaron y publicaron al finalizar las jornadas:
Los lectores y lectoras de novela romántica asistentes a las jornadas pedimos un trato para este tipo de literatura igual al resto de la narrativa, que sea digno y documentado, sin caer en tópicos hoy día inexistentes, en prejuicios surgidos de la ignorancia ni en suposiciones cimentadas en la falta de documentación rigurosa.Ahí queda eso. Por mi parte, yo voy a limitarme a esquematizar los puntos en común que tienen este tipo de obras, algunos previsibles y otros totalmente inesperados. Que ningún/a forofo/a de este tipo de novelas se me enfande, el motivo de estas líneas es acercar a la masiva y descentrada audiencia de este
blog un género de corte
heteronormativo, creo que poco conocido para mucha gente... Quien quiera rollo
queer y
postporno que se meta en la web de
María Llopis.
Descargas eléctricas. Los protagonistas de estas novelas, es decir, los que antes o después van a acabar en el catre, sufren
descargas eléctricas que les recorren todo el cuerpo cuando se ven por primera vez, en un altísimo porcentaje de los casos. No sabemos que pensaría
de todo esto Coulomb, el genio de Angoulême, si siguiera en este plano de la realidad.
Él, hecho a si mismo. Ella, de profesión liberal. Entre las normas tácitas que hay en la elaboración de este tipo de novelas, está el que
él es casi siempre un millonario hecho a sí mismo, y
ella, una mujer que se gana bien la vida en alguna profesión de corte liberal, pero siempre con menos ingresos que
él. Ejem, ejem.
Él, macho experimentado. Ella, virgen/dos o tres amantes (máximo). Si, amigas y amigos, es muy importante que, en estas historias,
él haya follado tanto que ha perdido la cuenta de las amantes con las que ha compartido tálamo. Pero, igual o más importante, es que
ella sea virgen o que, como mucho, haya tenido dos o tres amantes como máximo, si no la cosa no funciona. De hecho, en casi todas las ocasiones
él se sorprende enormemente de la falta de experiencia de
ella la primera vez que comparten lecho.
Además, ella lleva mucho tiempo sin pillar. Lo habitual es que
ella lleve mucho tiempo sin relaciones sexuales, y de ahí las enormes dudas y contratiempos que surgen al iniciar la relación, ya que, como comentamos más arriba,
él siempre piensa que es una golfa devora-hombres.
¿Hacia un nuevo tipo de masculinidad?. Esto es muy bueno:
él es atento, comprensivo, ocurrente... e incluso tiene detalles como recoger la mesa después de la primera cena (me parto). Peeeeeeeero, será
él el que
tome las riendas en las situaciones de crisis, y siempre se mostrará seguro de si mismo y combativo, para salvarle, de una u otra manera, la papeleta a ella. Es el macho de siempre, pero unas aristas más matizadas.
Profilaxis o barbarie. Estas novelas son muy estrictas en lo que anticoncepción se refiere. Para exponerlo de la manera más telegráfica posible diríamos que
- Siempre se coita con preservativo
- Si no se coita con preservativo, siempre hay embarazo
- Hay casos de embarazo incluso utilizando preservativo (¿¡!?)
- No hay un solo caso de aborto documentando (ni siquiera el valorar la posibilidad) en todas las novelas románticas escritas a lo largo y ancho del globo hasta la fecha.
El centro de su femineidad. Disculpen esta parte, pero es que es lo que más gracia me hacen... los eufemismos.
Él siempre la penetrará por el
centro de su femineidad o por el
centro de su ser. Como el chiste, que puntería...
Orgasmo (como mínimo) simultáneo. Si no hay un sólo caso documentado de aborto hasta la fecha, pasa lo mismo con la eyaculación precoz o con los varones ansiosos o poco considerados. No sabemos si debido a su enorme experiencia y/o a sus magníficas cualidades físicas, pero
él jamás se corre antes. Siempre lo hace
ella antes, o como mínimo, a la vez que
él.Fuegos artificiales. Pues si empezábamos con descargas eléctricas en un elevado porcentaje de los casos, casi en la misma proporción aparecen entrañables fuegos artificiales (para ambos, no se equivoquen) cuando llega el esperado orgasmo. Para este tipo de cosas parece que todavía no hay muchos recursos literarios en la novela erótica...
Nada más por hoy, voy a ver si trabajo un poco. Buenas tardes y buena suerte.