lunes, 4 de agosto de 2008

Extrañas conexiones


Acabo de leer una entrada en el blog de María Llopis (ex Girls who like porno) que me ha llamado mucho mucho a atención. Resulta que cumple los años el mismo día que yo, y además, resulta que también ha tenido un par de años de mierda, como el que suscribe estas líneas...... y es que este 2008 ha venido malo, muy malo, os lo digo yo. Y bueno... os recuerdo que María se toma las críticas con mucha deportividad -más o menos-.

El texto de María me ha hecho recordar un grupo al que me he perdido por ir al Summercase (Grinderman, ya sabeis), My Bloody Valentine, y su tema definitivo, You made me realise:

What'd (you say you'd) find
Then come, come, come
Get the hell inside
You can close your eyes
Well you might as well commit suicide

Debieron de estar enormes, mirad lo que escribió al respecto la jefa de Elena Cabrera...

Al término de la última canción, un You made me realise con un angustioso intermedio dominado por una espiral de distorsión donde el cuerpo se separaba del alma, cualquier otro sonido caía en saco roto. Un apasionado fan que bailó con los hombros desencajados dijo: "Después de esto yo ya sólo quiero irme a casa a follar".


Os dejo con el texto de María, y de regalo, el vídeo de un grupo que es mucho mejor que Justice, de aquí a Lima, me cago en la puta, y que va como anillo (vibrador) al dedo. Que broma más mala ¿no?

Hace unos meses empezaba este blog con mi horóscopo: Saturn Conjunction Venus, activity period from end of October 2007 until beginning of August 2008: Harsh realizations.

Era un horóscopo difícil, que describía a la perfección el oscuro periodo por el que estaba pasando. Bien, ya hemos llegado a agosto, lo peor ha pasado y siento la necesidad de hacer balance. Durante más de un año el primer pensamiento que venía a mi mente cuando me despertaba cada mañana era la posibilidad de matarme. Te acostumbras a pensar en el suicidio a diario y lo normalizas, como tomarte un té cada mañana o lavarte los dientes. Sólo ahora me doy cuenta de que he pasado por una depresión. Crisis vital, lo llamaba yo. He llorado este año lo que no he llorado en toda mi vida. He llorado mi infancia, mi madre esquizofrénica, mi bio padre, cura violador de menores. Dos años llorando. Es mucho tiempo. He pensado tantas veces en saltar del balcón de mi ex-piso de Barcelona que en cierta manera creo que lo he hecho: veo mi cuerpo desparramado en Salvá con Magalhäes, lo he visto en mi cabeza tantas mañanas al salir a la calle que creo que en cierta manera es real.

Mi cumpleaños es el 21 de julio. Sí, Cáncer, casi Leo, pero no. Me hubiera encantado nacer Leo, tan fuertes, tan valientes. Pero no. Cáncer. El pasado 21 de julio, a las 12 de la noche, estaba saltando en el concierto de Justice en el F.I.B. Lloré de gusto. Y ya sé que Justice son estupendos pero no tanto como para llorar, de hecho en directo son un desastre. Pero cumplía 33 años y estaba sóla, enmedio de la pista, me acababa de meter la coca que me regaló mi ligue de la noche anterior y era feliz. SIGUE.